En esta página
- 1. Averigua qué clase de Roku tienes
- 2. Qué hace en realidad el único botón de un Roku TV
- 3. El camino del móvil — y Roku no pide nada
- 4. Los dos interruptores que dejan que otra cosa lo despierte
- 5. Las fuentes se comportan como aplicaciones, y eso no lo hace nadie más
- 6. Qué mando volver a emparejar y cuál comprar
1. Averigua qué clase de Roku tienes
Roku son dos problemas distintos bajo un mismo nombre. Un Roku TV es un televisor con Roku dentro, y tiene un botón físico. Un reproductor Roku — un stick o una cajita enchufada al televisor de otra marca — no tiene botón de encendido de ningún tipo. Decide primero cuál tienes delante, porque las respuestas no se parecen.
| Aparato | Qué hay en el aparato mismo |
|---|---|
| Roku TV (TCL, Hisense, onn, Philips, Sharp y las series Select y Plus de Roku) | Un botón físico. Dónde está lo decide quien fabricó el televisor, no Roku: bajo la esquina inferior derecha, en el centro del borde inferior o en la trasera. En la mayoría de aparatos solo enciende y apaga. |
| Roku Streaming Stick y Streaming Stick 4K | Nada. Ni botón de encendido ni de menú. El stick arranca cuando la toma HDMI o el USB del televisor le da corriente, y no hay manera de manejarlo a mano. |
| Roku Express y Premiere | Un agujerito en el cuerpo. Es un reinicio, no un botón de encendido — mira el aviso de abajo. No existe control manual de ninguna clase. |
| Roku Ultra y Streambar | El Ultra tiene un botón de reinicio y, muy útil, otro que hace pitar al mando perdido. Una Streambar lleva botones reales de encendido, volumen y fuente en la propia barra, porque además es un altavoz. |
El agujerito de un reproductor Roku no es un botón de encendido escondido. Si lo mantienes pulsado, el aparato vuelve a fábrica: olvida tu wifi, tus cuentas y tus aplicaciones, y regresa al asistente de instalación. Si has perdido el mando, ese es el peor sitio posible, porque ese asistente no se puede manejar desde el móvil. No lo toques mientras estés sin mando.
2. Qué hace en realidad el único botón de un Roku TV
Aquí Roku se separa de Samsung y LG, y aquí es donde casi todos los consejos engañan sin decirlo. En un Samsung o un LG el control escondido es un mando lento pero completo: abre un menú en pantalla y con él llegas a cualquier ajuste. En casi todos los Roku TV no es un menú en absoluto.
- Una pulsación con el aparato apagado — el televisor se enciende. Esta parte funciona siempre.
- Una pulsación con el aparato encendido — en la mayoría de Roku TV se vuelve a apagar. No aparece ningún menú.
- Ajustes, volumen y fuentes — por lo general inalcanzables. Unos pocos modelos pasan fuentes con una pulsación larga, pero no es algo con lo que contar.
- En un Roku Ultra — el botón de la caja encuentra el mando haciéndolo pitar. No controla el televisor.
- En una Streambar — encendido, volumen y fuente están ahí como botones reales, lo que la convierte en el único Roku que de verdad puedes manejar a mano.
Así que en Roku el móvil no es una comodidad, es el camino principal. En un Samsung o un LG llegas a cualquier ajuste con el control escondido si tienes paciencia; en un Roku TV no, y todo lo que sigue trata de poner el móvil a funcionar en su lugar.
3. El camino del móvil — y Roku no pide nada
Roku responde a peticiones web corrientes dentro de tu propia red, en un puerto fijo y sin ninguna autenticación delante. La aplicación de Roku usa esa interfaz y las de terceros también. Es lo mejor de los mandos para Roku y casi nadie lo menciona.
Compara lo que cuesta la primera conexión en cada plataforma:
- Roku: absolutamente nada. Ningún código que escribir, ninguna ventana de permiso que aprobar en pantalla, ninguna cuenta, nada que caduque y haya que repetir. La aplicación encuentra el aparato y funciona.
- Samsung y LG: una ventana de permiso que hay que aprobar con un mando que funcione o con el control escondido, es decir, justo con lo que no tienes.
- Android TV y Google TV: un código que sale en el televisor y escribes en el móvil.
- Escribir también es mejor en Roku. Roku acepta caracteres sueltos, así que un buscador se rellena con el teclado del móvil en vez de ir picoteando letra a letra en una cuadrícula en pantalla.
Este es el límite honesto, y lo único que se callan las guías alegres: todo esto necesita que el Roku ya esté en tu wifi. En un Roku TV nuevo o reiniciado de fábrica, el asistente pide la red antes que nada, y el único botón físico no puede contestarle. Si el aparato tiene toma Ethernet, un cable lo mete en la red y el móvil sigue desde ahí. Si no la tiene, necesitas un mando una vez — en el último apartado está cuál.
4. Los dos interruptores que dejan que otra cosa lo despierte
Un Roku que se ha dormido puede desaparecer de la red por completo, y entonces el móvil no llega a él. Dos ajustes lo arreglan, y conviene activarlos mientras todavía tienes un mando que funciona, no después de haberlo perdido.
- Abre Ajustes → Sistema → Energía y activa Fast TV start. Mantiene despierta la parte de red durante la espera, y eso es precisamente lo que permite al móvil encender el aparato. No está en todos los modelos.
- Abre Ajustes → Sistema → Controlar otros dispositivos y activa 1-touch play. Así llama Roku a la función HDMI-CEC que otros fabricantes llaman Anynet+ o SIMPLINK.
- En un reproductor Roku el mismo ajuste está en el mismo sitio, y es lo que hace que el stick encienda el televisor cuando te pones a ver algo.
- Prueba las dos: pulsa un botón de una consola para ver si el televisor despierta y, por separado, intenta encender el Roku desde el móvil después de un rato de inactividad.
Fast TV start gasta un poco más de luz en espera. Ese es todo el trato, y a cambio tienes un aparato que un móvil puede despertar, lo que vale muchísimo más el día en que el mando desaparece por el costado del sofá.
5. Las fuentes se comportan como aplicaciones, y eso no lo hace nadie más
En un Roku TV las tomas HDMI aparecen en la pantalla de inicio junto a Netflix y YouTube, con los nombres que les hayas puesto. La interfaz de control las trata igual, así que un móvil salta directo a una fuente con nombre en un toque, en vez de ir pasando entradas una a una.
Hay dos consecuencias que vale la pena conocer, y las dos están medidas en aparatos reales, no sacadas de un manual:
- Una fuente con nombre está a un toque. Como las entradas se listan igual que las aplicaciones, el móvil va directo a la toma HDMI donde tienes la consola. Los televisores que solo ofrecen una tecla de fuente tienen que recorrer todas las entradas por turno y confiar en la suerte.
- Los nombres vienen del televisor. Si cambias el nombre de una entrada en el Roku, el móvil muestra el nuevo. Si la lista parece equivocada, arréglala en el televisor y no en la aplicación.
- Un reproductor Roku no puede cambiar las entradas del televisor. Un stick es un invitado en la toma HDMI de otro; puede encender el aparato con 1-touch play, pero elegir entre HDMI 1 y HDMI 2 es trabajo del televisor, no del stick.
6. Qué mando volver a emparejar y cuál comprar
Roku vende dos mandos bastante distintos y la solución depende de cuál tengas. Míralo antes de hacer nada: un mando sencillo no tiene micrófono ni botón de emparejamiento; uno de voz tiene los dos.
- Un mando Roku sencillo es de infrarrojos y no tiene nada que emparejar. Si ha dejado de funcionar, son las pilas, la línea de visión o el mando mismo: no hay emparejamiento que se pueda perder.
- Un mando de voz se conecta por aire y puede perder el emparejamiento. Abre la tapa de las pilas, mantén el botón de emparejamiento unos cinco segundos y espera a que la luz parpadee. Si no aparece luz, desenchufa el Roku unos segundos, vuelve a enchufarlo, espera la pantalla de inicio y mantén otra vez el botón.
- Si vas a comprar para volver a entrar, compra el de infrarrojos sencillo. No necesita emparejamiento, así que funciona antes de que el aparato esté en el wifi, y sirve entre marcas: un mando de infrarrojos Roku maneja igual un TCL, un Hisense o un onn Roku TV.
Ese último punto es el corazón práctico de esta página. Un móvil no puede terminar la instalación de un Roku TV reiniciado de fábrica, y un mando de voz hay que emparejarlo desde una pantalla a la que no llegas. El mando de infrarrojos barato es el único que funciona desde cero, y por eso es lo que conviene guardar en un cajón.